Tras el revés electoral sufrido por el gobierno argentino, se presentan serias dudas de cual será el camino que la presidenta y su corriente política tomará hasta terminar su mandato. Una de las consecuencias de las elecciones legislativas fue el ingreso de Amado Boudou a la cartera de economía, Julio Alak en Justicia y Aníbal Fernández en la jefatura de gabinete, luego de la salida de Graciela Ocaña por Manzur en Salud aunque por otros motivos.El gobierno argentino puede tomar dos caminos bien claros, uno es radicalizarse y realizar las profundas reformas que el país necesita para lograr su autonomía económica y generar cuadros en los lugares claves antes de perder la presidencia, de modo tal que ante una posible ubicación como oposición el modelo sea irreversible y se prepare el terreno para volver. La otra posibilidad implica tejer una suerte de alianzas para intentar retener el poder luego de 2011, lo que implicaría ceder terreno a los liberales contra el modelo intervencionista y de unidad latinoamericana, y eso no le garantizaría tampoco una continuidad en el poder.




















